sábado, 22 de octubre de 2011

Donnie Darko, ¿obra maestra accidental?

Esto lo escribí para la Blogathon de Richard Kelly en este blog (visítenlo) y nunca lo posteé acá, así que ahora lo hago.
A estas alturas no sé si sea necesario explicar la trama de Donnie Darko. No solo porque ya se ha hecho en esta misma blogathon, sino porque creo que ya la gente está familiarizada con la película. Es una de las películas de culto por excelencia y no es raro que se cite dentro de las favoritas de muchos adolescentes. ¿Y quién lo hubiera pensado allá por el 2001, cuando se estrenó por primera vez? 

Donnie Darko se ha establecido, casi sin quererlo, como LA película de culto de la década y una de las más importantes de la historia. Algunos pueden encontrar exagerado afirmar esto, pero es innegable que ha envejecido bien. Después de diez años se sigue hablando de ella (como nosotros mismos lo estamos haciendo ahora) y creo que no hay muchas dudas de que seguirá siendo así en el futuro. 


Y repito, ¿quién hubiera pensado hace una década que el debut de bajo presupuesto de un director de veinticinco años tendría el impacto que tiene actualmente? Quizás ni siquiera los mismos creadores lo imaginaban. Un estudio poco conocido y un protagonista que aún no había demostrado su talento frente a la cámara eran también señales de desconfianza. Nada indicaba en su momento que se trataba de una película que llegaría a ser lo que es ahora. 


Y es por eso que considero importante el plantear si Donnie Darko se trata de una obra maestra por accidente.


Las primeras razones lógicas que llevarían a cualquiera a pensar que el resultado final no fue el planeado originalmente tienen que ver con el director de la cinta: Richard Kelly. No solo se trataba del debut del norteamericano, sino que su corta edad – veinticinco años- daban cabida a la duda. Si examinamos su filmografía posterior, nos damos cuenta de que su éxito es mucho más discutible. Darko fue mucho menos polarizadora que Southland Tales, por ejemplo, que tuvo críticos llamándola “una catástrofe confusa, ridícula, pretenciosa y desastrosa” (Richard Roeper) y otros explicando que “todas sus fallas son intencionales, si es que acaso tiene fallas” (Rob Gonsalves). The Box, estrenada en el 2009, también fue recibida de forma mucho más cautelosa que Donnie Darko, generando opiniones opuestas. 


Después está la disputa sobre la superioridad de la versión original de Donnie Darko por sobre la otra versión de la película, el Director’s cut. ¿Cuál fue la que realmente debió ser mostrada? Y, teniendo y habiendo visto ambas, ¿cuál es mejor? ¿Cuáles son sus diferencias? ¿Importa siquiera? 


Es debatible cuál es superior. El director’s cut, de duración más extensa, contiene escenas adicionales, entre las que se encuentran más explicaciones o ‘pistas’ (por decirlo de alguna forma) que indican la razón de los eventos. Hay diálogos y escenas nuevas, como en la que se muestran extractos directos de “La filosofía del viaje en el tiempo” que facilitan la comprensión de los eventos.



La versión original para muchos puede resultar incoherente (quizás no tanto para quienes la hemos visto obsesivamente), pero en mi opinión, uno de los grandes aspectos de ella es que, al no ser tan precisa, invita mucho más a la reflexión y a la participación de la audiencia. Deja a la interpretación e imaginación de nosotros varios aspectos y detalles de la película, así como lleva a cuestionar el sentido global de la película, si es que todo fue real o no. 

Independiente de la versión que se vea, una de las características que han hecho que la película tenga el legado que ha tenido es la forma en que nos identificamos con ella. Donnie Darko ha permitido que muchos nos relacionemos con eI personaje principal porque la historia es, más allá de conejos hablantes, escuelas inundadas, motores de avión y el aspecto de ciencia ficción que la guía, una muestra de la vida de un adolescente y su familia en el día a día en los suburbios de los 80. Kelly afirmó que eligió basar la película en dicha época porque era ésta en la que el creció y la que él conocía mejor, y eso se hace evidente. La atmósfera creada aquí es realista, consistente y atrapante. 


Y si de destacar aspectos individuales se trata, no se pueden dejar fuera secuencias como la inicial, con Donnie despertando en un cerro y volviendo en bicicleta a su casa, o la que parte desde un bus escolar y nos muestra el colegio con "Head over Heels" sonando en el fondo. También destacables son las actuaciones. Jake Gyllenhaal crea aquí su papel más memorable, y Mary Mcdonnell, como la madre de Donnie, presenta una de las mejores interpretaciones que he visto. 



Creo que más allá de preguntarnos si Donnie Darko es o no una obra maestra, tenemos que entender lo que ella significa para nosotros y agradecer que exista. Películas así no se crean todos los años, aunque sea por accidente.