sábado, 30 de julio de 2011

Películas en vacaciones 7: Broken English (2007)

Broken English captura bien la vida de su protagonista. Ésta es Nora (Parker Posey) y se nos muestra tal cual es: una mujer neurótica y algo autodestructiva que está insatisfecha con su trabajo y su situación y busca conocer a alguien porque, aparte de quererlo, supone que es lo que necesita. Al principio la película la sigue en un par de fracasos hasta que en una fiesta conoce a un francés (Melvil Poupaud) que parece ofrecerle algo distinto. Sí, suena como un clásico chick flick pero creo que, aunque no reinventa ni alterna significativamente la estructura de éstos, resulta ser mejor que la mayoría.
Es, fundamentalmente, una pequeña película bien hecha, con lo bueno y malo que eso conlleva. En el lado positivo tenemos que está bien realizada y logra lo que se propone, pero en el lado negativo está que lo que ambiciona no es mucho en primer lugar. Sin embargo, es el tipo de película ligera que se puede disfrutar y que no tiene absolutamente nada de malo ni deja a uno sintiendo como que perdió el tiempo que le dedicó.


Y la película sirve como historia de amor, drama sobre relacionarse con la gente y como un estudio de personaje. Eso ultimo potenciado enormemente por la actuación de Parker Posey.  Es su película y aquí se muestra encantadora y creíble. Mejor conocida por sus papeles en comedias, domina de tal forma sus expresiones y tiene tanto control en lo que está haciendo que es capaz de agregarle humor a escenas que no lo exigen pero que se ven beneficiadas por esto, sin que parezca fuera de lugar.


Broken English a veces cae en esos clichés que muestran a las mujeres solteras como desesperadas por tener una relación (lo que es curioso siendo que la guionista y directora es mujer -se trata de Zoe Cassavetes, hija de John Cassavetes) y presenta al extranjero como el típico bohemio despreocupado de espíritu libre. Pero estos detalles no llegan a ser tan molestos para afectar la historia en general.


Un elemento que quizás no es tan importante, pero me llamó la atención es que, tras conocerse, los personajes de Posey y Poupaud pasean y hablan sin saber bien qué hacer, a dónde ir y sin haber superado aún la incomodidad que se tiene con alguien que recién se está conociendo. Me pareció realista que incluyeran esos silencios, titubeos y dudas al principio de su relación, y fue acertado que, tras conocerse mejor y recordar el comienzo dijeran cosas como "¡lo pasábamos tan bien!". Uno de varios detalles que elevan una película menor y la convierten en una experiencia agradable con la que uno se puede relacionar.

Películas en vacaciones 6: Oldboy (2003)


Ok, no voy a dar muchos detalles de la trama de Oldboy por dos cosas. Primero, porque es el tipo de películas en que es mejor no anticipar lo que va a pasar en cada momento. Yo no sabía nada de ella y fue mejor para mí: me sorprendió más cada giro que daba, los cambios que había y las distintas direcciones que tomaba.

Y segundo, porque admito que no entendí cada detalle y hubo algunos cabos que para mí quedaron sueltos. No sé por qué me pasa esto con las películas de acción, pero tiendo a quedar colgado en varias partes. Esto es raro porque la mayoría de este tipo de películas suelen explicarse muy bien (a veces demasiado) y Oldboy no es la excepción. Para alguien con una capacidad de atención normal que esté pendiente de lo que está pasando en la pantalla no debería ser difícil seguir la historia.

La historia. Una historia de venganza que empieza de la forma más cotidiana posible y se va tornando más intrincada y llena de acción a medida que avanza. Todo empieza cuando al protagonista, tras estar en la calle un día común y corriente, despierta encerrado en una habitación de la cual no podrá escapar en quince años. No tiene idea de por qué está ahí y la audiencia no sabe más que él. Una vez que se libera, comienza la búsqueda de su captor y el descubrimiento de sus razones y todo lo que hay detrás. Pero (obvio) sólo tiene cinco días para hacerlo.

Y  ahí explota todo: se ve involucrado un gran número de gente, hay secuencias de peleas violentas, saltos temporales, giros de la trama y mucha acción, potenciada por el sentido de urgencia del protagonista. Es una buena película, a veces algo exagerada pero al menos a mí no me mantuvo lo suficientemente interesado como para seguirla de cerca para averiguar qué estaba sucediendo. Algunas revelaciones no resultaban tan satisfactorias como pudieron haber sido y hay comportamientos de personajes que parecen irreales, pero aún así es una película que, aunque quizás sobrevalorada (y creo que esto se debe en parte a que es coreana y destaca al contrastarla con las producciones de Hollywood), está por encima de la típica película de acción.

domingo, 24 de julio de 2011

Películas en vacaciones 5: The Lost Boys (1987)


The Lost Boys o "La Generación Perdida" es una película de horror/comedia de los ochenta que, a pesar de no sobresalir en ninguno de los dos géneros, tampoco les juega en contra. El filme comienza con una familia que se muda a un pueblito californiano que resulta que está infestado de vampiros. Luego la acción se desarrolla de forma muy típica en la que los hijos de la familia descubren esto y deciden hacer algo al respecto.


Creo que la mejor forma de clasificar a esta película es como "inofensiva". Sí, a pesar de tratarse de vampiros (y sí, eso fue un chiste). Es una película entretenida que en ningún momento da miedo o es extremadamente chistosa, pero tampoco hace que den ganas de apagar la tv y ver otra cosa. Y partes como en la que el protagonista le grita a su hermano "¡Eres un vampiro! ¡Espera a que mamá se entere!" o algunas secuencias estilosas (ochenteramente) hacen que no sea malo verla.

La vi con gente y creo que eso ayudó a que la película no me molestara. Es ese tipo de película. Sigue una fórmula y es predecible pero no aburre y entretiene por un rato. Algo bueno es que el papel de la madre de familia lo hace Dianne Weist y Dianne Weist siempre es agradable de ver. Algo malo es que la actriz que interpreta a la polola del hermano mayor es esa tal Jami Gertz, esa de Less Than Zero que encontré tiesa y super poco creíble y pésima y que pensé que jamás volvería a ver en otra película (¿quién la contrataría?) pero aquí está y es igual de tiesa y poco creíble y pésima.

Pero en fin. La película es como un 6. Inofensiva. Tiene fallas y problemas pero no va a matar a nadie.

Películas en vacaciones 4: The Sweet Hereafter (1997)

The Sweet Hereafter es la historia de un pueblo pequeño que recientemente sufrió un accidente en el que un bus escolar se descarriló de un camino y terminó con la vida de varios niños. Un abogado acude a las familias afectadas para que se resuleva la causa de la tragedia y se haga justicia.

La película es tranquila y lenta. Se toma su tiempo en mostrarnos el caso particular de cada familia, así como nos da a conocer poco a poco quién es en realidad el protagonista, qué es lo que busca y cuáles son sus motivaciones para hacerlo (la historia paralela, que muestra a su hija alejada y drogadicta en problemas, es clave para esto). 

Los habitantes del pueblo se dejan ver como son, con fallas e inquietudes, exponiendo secretos e inmoralidades. Y creo que esto es algo muy inteligente. La película no los trata como víctimas ni le pide a la audiencia que les tenga pena. Muestra la vida de un grupo de personas, con sus errores y virtudes, tratando de seguir sus vidas después del accidente. Las actuaciones son fuertes, especialmente la de Ian Holm en el papel protagónico.

No es una mala película en ningún sentido, pero hay que verla con atención y buena disposición para lograr sumergirse en la película como ésta lo requiere. En mi caso no pude hacerlo y me mantuve al margen, viendo a los distintos personajes pasar por estos sucesos sin sentir mucho por ellos. Encontré que el final fue anticlimático y que, para llegar a él, no ayudó el mostrar las declaraciones de las familias. Sin embargo la película tiene momentos fuertes que me hacen pensar que, de haberme metido más en la película me hubiera visto recompensado.

La película tiene la distinción de tener un 100% en Rotten Tomatoes y, a pesar de que no es perfecta, creo que sería difícil decir que no está bien hecha. Quizás sea más indicada para gente más sensible, pero tiene mucho que puede ser apreciado.

miércoles, 20 de julio de 2011

Películas en vacaciones 3: Dancer in the Dark (2000)


Hace tiempo que quería ver Dancer in the Dark. Hace años, creo. Pero, a pesar de que tenía curiosidad por verla, nunca lo hice. No era que me diera miedo verla, pero quería postergar el someterme a lo que creía que iba a ser una experiencia más desagradable que agradable. Y algo así fue. Creo que Dancer in the Dark es una gran película. ¿Me gustó? No podría decir que sí. Creo que no mucha gente podría decir que le "gusta" esta película. Pero es algo que va más allá que eso. Después de soportar lo que Lars von Trier nos muestra por más de dos horas -el sufrimiento y las injusticias que padece la protagonista, interpretada por Björk, que gradualmente se va quedando ciega-, uno no puede estar cómodo.

La historia avanza de forma lenta y quizás sea mejor así, hace que lo mostrado sea más efectivo al final. Y cuando los números musicales empiezan es tanto inesperado como bien recibido. Es Vemos a Selma (Björk) trabajando más horas de las que puede para ahorrar dinero para operar a su hijo. Vemos cómo la gente se aprovecha de ella. Vemos como ella hace lo que puede para salir adelante sin herir a nadie. Es un personaje muy vulnerable y, lo peor de todo, intrínsecamente bueno. Esto se aprecia tanto en las las decisiones que toma (y sus razones para hacerlo) como en su forma de escape, la música, y lo que esto la hace sentir. Es por eso que es aún más doloroso ser testigo de la historia que se desarrolla. Uno se siente casi culpable de estar presenciando todo eso.
Al fin entendí a lo que se refieren cuando llaman "provocador" a von Trier. Busca hacer sentir y crear sensaciones a partir del vínculo que creamos con la obra. Y no en una forma sensiblera, manipuladora, agresiva o visceral. Von Trier solo muestra lo que quiere mostrar, tal cual, y no tiene piedad al hacerlo (es cosa de fijarse en el final). No es la primera película que veo del director, pero es la primera que me hizo sentir así.

Aclaro, no es que sea verdaderamente incómodo o doloroso, pero en cuanto a lo que uno puede llegar a sentir al ver películas, ésta es bastante intensa.

Rebecca strikes again

El primer single de Rebecca Black, Friday, marcó de alguna forma y para bien o para mal la primera parte del año musicalmente, por lo que considero que no está de más hablar de la canción que la sucede, My Moment.

El video de youtube de Friday, visto por más de 160 millones de personas, se convirtió en un éxito por todas las razones incorrectas. La pegajosa canción fue catalogada por distintas publicaciones como la peor de la historia. Y se puede entender por qué: una letra ridícula y absurda que no tiene miedo de ser tan estúpida como parece (con líneas como "Tomorrow is Saturday and Sunday comes afterwards) y una voz que más que humana es un abuso del auto-tune. El video tampoco ayudaba, mostrando a Rebecca preparándose para salir y luego a un grupo de preadolescentes conduciendo y yendo a una fiesta. Eso dio lo mismo. La crítica solo aumentó la curiosidad de la gente por la canción y Rebecca se convirtió en un hit, siendo entrevistada por las caras más reconocibles y con covers de su canción apareciendo representadas por "artistas" como Justin Bieber y Katy Perry y en series como Glee.

El "momento" de Rebecca fue hace un par de meses, y ya se acabó.

Y luego surge su muy esperado segundo single: My Moment, que no es más que una canción teen pop que no se diferencia de las miles de tonadas similares que los artistas de su edad presentan continuamente y que entretienen a niños en el mundo por un tiempo, hasta que llega la siguiente.

Ni siquiera se puede opinar del talento de Black, porque no sabemos cómo es su voz. Lo que escuchamos es la voz de un computador en alguna parte del mundo. Pero bueno, hacerse famoso por algo estúpido es hacerse famoso al fin y al cabo, así que misión cumplida para Black.

Creo que lo más interesante de Friday era que uno no sabía qué tan en serio tenía que tomárselo. ¿Era todo una broma o era real? A pesar de lo ridículo, uno no se avergonzaba completamente de escucharlo porque era todo parte de la broma. Era todo un acto. Lo malo de My Moment es que ya no se tiene la duda de si en serio o es una broma. Esta va en serio, pero igual es una mierda.

Películas en vacaciones 2: Less Than Zero (1987)


Menos que Cero sirve para mostrar como ejemplo cómo mutilar una novela al adaptarla para el cine y quitarle todo el sentido que tenía originalmente.

El libro de Bret Easton Ellis sobre un grupo de jóvenes ricos de Los Angeles no tiene una trama fija, por lo que es comprensible que haya sido difícil adaptarla para la pantalla grande. Creo que ni siquiera era necesario hacerlo. Pero bueno, la novela fue un hit, el autor se hizo famoso y el estudio vio una oportunidad y la aprovechó. Si la película tenía que hacerse o no no era el tema, sino la manera en que se iba a hacer. Y creo que la hicieron de la forma equivocada.

La novela muestra una serie de eventos involucrando a estos adolescentes mientras van a fiestas, consumen drogas, alcohol, se acuestan entre ellos y se hacen daño a sí mismos y unos a otros. Lo clave de cómo está escrita es la indiferencia y la monotonía con la que se relatan los sucesos, el que el personaje principal, Clay, haya llegado al punto de que ni le importe lo que esté haciendo y las consecuencias que eso tenga. Todo esta contado de la forma mas natural y sin mayor énfasis o detenimiento.

La película cambia esto. Transforma al apático protagonista en un héroe preocupado por sus amigos, que al volver a su ciudad tras el fin de semestre universitario en Nueva York, se encuentra con que las cosas han cambiado desde que partió. Su amigo Julian (Robert Downey Jr dando lo que considero que es la única actuación decente en todo el film) está teniendo problemas con las drogas y le debe un montón de plata a su dealer. Y, aunque esto no se aleja mucho de la novela, la actitud que se toma al respecto sí lo hace. Clay y su novia (una tal Jami Gertz, que me pareció pésima actriz y entiendo que ya no consiga papeles importantes) se convierten en una especie de Scouts empeñados en salvar a su amigo, siguiéndolo y enfrentándose a quienes lo persiguen, asegúrandole que ellos se encargarán de todo y que todo saldrá bien, ugh.
 Robert Downey Jr. en un papel quizás demasiado apropiado para él

La película la cagó al ser tan mamona. No solo rectificó el comportamiento de los protagonistas (en el filme Clay no se droga y su novia, que sí lo hace, termina dejando de hacerlo al decidir de un día para otro botar un monton de cocaína en una escena moralista de mierda), sino que lo llevó al otro extremo, al de condenar este tipo de conductas.

Y sí, se entiende. Es una película de Hollywood, no podía enviar el mensaje equivocado y "aprobar" de alguna forma estos vicios, pero no creo que una desviación tan grande de la fuente original haya sido necesaria. Se supone que antes de la grabación el guion fue reescrito varias veces y pasó de guionista a guionista porque encontraban que el contenido era muy "fuerte". Aún si no consideramos la novela me parece que la película por sí sola es demasiado mamona y su propósito es muy explícito y obvio para que la audiencia piense en comprarse lo que le están transmitiendo. Da lata pensar que pudo haber sido mucho mejor.

Lo que más rescato es la fotografía, que es impecable y le da a las escenas un toque de cine negro que hubiera quedado mejor con una versión mas cruda y parecida al libro, pero que funciona de todas formas.

En fin, no recomiendo esta película a menos que los que hayan leído el libro tengan curiosidad por ver cómo se llevó al cine. No la odié y no sé si es tan mala, pero puta que es mamona.