domingo, 6 de junio de 2010

Nunca me abandones

Primero que nada, no es que no aprecie el trabajo de Pisho, o porque quiera que se viera más genérico, pero cambié el diseño del blog porque tenía problemas para editar el otro. No es totalmente porque sea inepto tecnológicamente, sólo que el blog no me dejaba realizar algunos cambios.

Ahora, esta entrada es sobre Nunca me abandones, el último libro que leí (incluyendo los que tuve que leer para la U después de éste). Escrito por Kazuo Ishiguro, fue publicado en 2005.

Nunca me Abandones

No voy a entrar en detalles con el libro, porque hay aspectos que es mejor que el lector no sepa, así que no hay spoilers ni información explícita sobre el final o partes que es mejor ir descubriendo.

El libro


Desde la perspectiva de Kathy H. nos enteramos de los sucesos que ocurren a un grupo de niños, más tarde adolescentes, en Hailsham, un instituto británico en los ’90. La novela se centra principalmente en Kathy y su relación con sus amigos Ruth y Tommy, también estudiantes.

La novela explora la relación entre Kathy, Ruth y Tommy a medida que van creciendo, desde que son niños hasta su muerte. Está de más que decir que en la relación de los tres pasan buenos tiempos y hay risas y amoríos, pero también decepciones, discusiones y peleas.

La historia comienza en Hailsham, donde los alumnos van descubriendo a lo largo de los años que no son como toda la gente. “Son especiales”, les explican sus guardianes (algo así como profesores), sin que los niños entiendan de los que se habla. Sin embargo, continúan sus estudios y sus vidas sin hacer mayores preguntas. Saben que lo que tienen que hacer es salir de de Hailsham y aceptar finalmente el futuro que se les ha asignado.

La novela no quiere ser obvia. Ishiguro desde el principio nos hace notar que hay muchas cosas que no sabemos (¿qué es exactamente un cuidador, un donante?), pero las va explicando gradualmente. Uno va descubriendo de a poco el mundo en el que los personajes viven, y va entendiendo lo que ha sido insinuado anteriormente. Esto puede ser tedioso o frustrante, pero el ritmo en que la novela está escrita no es lento. De hecho se avanza rápidamente y no es aburrido ni se pierde en descripciones innecesarias.

Creo que el problema principal es hacia el final. Ishiguro ata la mayoría de los cabos sueltos en un discurso en las últimas páginas. Muy fácil. El problema de incorporar un personaje sabio que explique todo al lector es que éste se siente traicionado. Todo lo que se fue descubriendo a lo largo de la novela de pronto es inútil, porque al final lo encuentra delante de uno, en palabras. Además se acaba pensando, “si se explicó todo esto, ¿por qué no explicar lo que falta?”. En el caso de Nunca me abandones, pudieron haberse explicado más cosas, como el caso de los “posibles”.

Pareciera que Ishiguro estuviera en un apuro por terminar el libro. El desenlace se siente apresurado y ésa es la impresión con la que nos quedamos de la novela, lo que es una pena porque hay partes muy rescatables.

Creo que a pesar del aspecto de ciencia ficción (que sí está presente, aunque de forma más que nada implícita, no se habla de él), el libro funciona mucho mejor en las partes convencionales, cuando habla de relaciones humanas, lo que puede parecer irónico. Las descripciones de las conversaciones nocturnas que tenían Kathy y Ruth son destacables, ya que a pesar de que ambas son amigas, sí tienen confrontaciones constantemente, las que quedan de lado en estas charlas. La relación entre ambas es enteramente creíble, así como las motivaciones que tiene Kathy de hacer lo que hace y decir lo que dice. Su arrepentimiento de decir algunas cosas, su miedo a meter la pata y la melancolía y reflexión con la que cuenta su historia está perfectamente explicado.

Es un libro triste, pero uno queda con las ganas de que afectara más. Quizás tiene que ver con la incapacidad de relacionarnos completamente con los personajes. Lees algo triste, sabes lo triste que es, pero no provoca tristeza. Aparte se siente que el tema de la novela, cuya premisa es interesante y prometedora, pudo haber sido más explorado; pero lo que Ishiguro hace es contar una historia ordinaria con un mundo extraordinario de trasfondo.

La pelicula

La película basada en Nunca me abandones, dirigida por Mark Romanek (director de videoclips, lo que no es malo) está en post-producción y será estrenada en octubre. No creo que sea fácil hacer una película basada en el libro, principalmente por la forma en que está narrado. En el libro, la historia se nos cuenta de forma desordenada, años después de que haya sucedido. Kathy cuenta pasajes de su vida, a veces dando información y detalles que sólo son mencionados, y son explicados más adelante, cuando la historia lo amerita. Supongo que su narración se podría omitir en el caso de la película. Es decir, ver las cosas desde su punto de vista, pero sin narrador que nos cuente la historia desde el futuro. Al menos al leerlo, me pareció bastante difícil de llevar a la pantalla.

Andrew Garfield, Carey Mulligan y Keira Knightley interpretan a Tommy, Kathy y Ruth, respectivamente.

También es muy seccionado. No puede centrarse solo en Hailsham porque ésa es sólo la primera parte de la historia, los otros capítulos se enfocan en la vida en un pueblo y en hospitales. La audiencia no podría acostumbrarse a un lugar fijo donde situar la historia y al cual relacionarla, porque éste cambiaría después de unos minutos.



El video de arriba corresponde al trailer de la película. Yo lo entendí porque leí el libro, pero dudo que lo hubiera terminado de comprender si no hubiera sido así. El trailer cuenta y no cuenta algunas cosas, agrega otras, no es explícito y no dice qué está pasando, sólo lo muestra. Pero supongo que el libro es así también. Nunca habla de lo extraño que son algunos sucesos o pasajes, sólo los menciona y los muestra como algo natural.

Actualizando, edición Junio

No blogueo "como corresponde" hace tiempo, así que para demostrarle a la blogósfera que sigo aquí, una entrada.

Primero que nada, si leen esto se dan cuenta de que el diseño del blog cambió considerablemente. Eso es obra de Picho, (este es el blog en el que se relaja mientras nadie lo ve) que ya había enchulado otros blogs de compañeros. Así que las gracias respectivas a Picho por haber hecho un buen trabajo, cuando sé que hubiera sido más tentador dejar el blog rosado y con flores y cambiarme la clave.

Si alguien es de Chillán, entonces conoce a la loca del mall. Si no la conocían y leen Las Últimas Noticias, lo más seguro es que sepan quién es. El caso es que hace un par de días estuve allí y tuve una conversación con ella. Nunca le había hablado pero había querido hacerlo, ya que siempre la veía sentada en el mismo lugar y una vez la seguí un par de cuadras porque, bueno, no hay mucho que hacer en esa ciudad. La conversación empezó así:

-Señora...
-¡Señorita! no me case todavía...

Y siguió con la señora hablándome de cómo se veía más gorda en televisión, y que los periodistas le habían dicho que era mejor verse bien en persona que en TV, y que estaba feliz y que ahora se sentía superior a su ex (dicen que quedó loca después de que terminaran con ella), ya que había salido en los medios, etc. En un momento le pregunté "¿Se da cuenta de que ud. es todo un personaje de está ciudad?" y ella me dijo "¡Pero claro!" o algo así y me abrazó.

Así que supongo que el que me haya abrazado la señora del mall me sube unos puntos de fama. Así como ser cuñado de un pariente lejano de un tal Facundo Arana o compartir el nombre de un comentarista deportivo.

Y eso. Tenía pensado agregar algo más, pero no lo voy a hacer para motivarme a escribir más. Así que shao.

jueves, 3 de junio de 2010

Entrevista

Tuve que hacer una entrevista para "Taller de Entrevista Periodística", que es uno de los pocos ramos que me gustan. La hice a último momento (obvio) y la redacté como a media hora de entregarla, pero aquí está de todas maneras:

Fernando Ramos: “Es poca la gente que sabe sus derechos”


El profesor de Derecho Económico de la Universidad de Concepción habla sobre los deberes de los consumidores, y el desconocimiento que existe en torno a ellos.


Los derechos del consumidor, establecidos por la ley 19.496, incluyen la libre elección del bien o servicio y el no ser discriminado por parte de los proveedores al adquirirlo. Básicamente consisten en evitar que el consumidor sea vulnerado principalmente por las grandes tiendas.


Según el profesor de la Facultad de Derecho UdeC, Fernando Ramos, ésta es una ley que había estado muy descuidada en sus comienzos, pero que desde 1980 se tomaron cartas en el asunto y se ha ido perfeccionando. Cree que la ley que protege los derechos de los consumidores funciona relativamente bien y que en Chile se protege a éste de forma amplia, pero surgen dos inconvenientes.


“El gran problema del consumidor es la forma de probar la infracción. Por ejemplo, si compra un producto alimenticio en mal estado, corre el riesgo de que al quejarse, le digan que fue usted el que lo dejo afuera. El consumidor es el eslabón más débil de la cadena producción-comercialización-consumo. Y las grandes tiendas se aprovechan de esto.”


“Pero la complicación mayor es que hay muchos que no reclaman. Para hacerlo, se necesita una boleta o factura, que la gran mayoría extravía o no guarda. Pero principalmente, la razón de que los consumidores no hacen valer sus derechos es que no saben cómo.”


Ramos afirma que es bastante el desconocimiento y poca la gente que conoce sus derechos. El profesor opina que para hacer conocer los derechos, el Servicio Nacional del Consumidor debería encargarse de hacer mayor difusión de éstos, y aclarar los aspectos legales.


“Muchos consumidores insatisfechos recurren al Sernac, pero éste tiene un papel meramente orientador, no sancionatorio. El organismo llama a una conciliación, a una entrevista entre vendedor y consumidor.”


Explica que la demanda debe ser presentada en el juzgado policial local, lo que inhibe a la gente.


“Es sencillo llevar a cabo la demanda. Pero [el juzgado de policía local] tiene mucho trabajo, es una carga inconveniente y seria bueno que hubiera un tribunal especial para esto. Un tribunal del consumidor.”


“Personalmente, nunca he hecho un reclamo. Por la comodidad. Si me estafaron por $500, lo dejo estar”, concluyó.